Consiste en que tú vienes aquí, llamando a mi puerta. Yo te abro, te cojo de la mano y te llevo al sofá, me miras y te beso. Tú vas y me abrazas. Nos miramos y sonreímos. Eso es lo único que quiero, nada más. No quiero falsas promesas de que esto durará, no quiero que me describas la casa que tendremos, ni me digas que vivimos en un mundo de colores, de como se llamarán nuestros hijos, ni de que llevaré el traje de novia más bonito del mundo.
No quiero que me digas que me quieres, quiero que me lo demuestres. Que mañana estés a mi lado y me despiertes con un beso. Ese es el máximo futuro que quiero planear, doce horas. Simplemente creo en que me beses aquí y ahora. Darte un beso cuando quiero y como quiero.No quiero etiquetas, no quiero ninguna seguridad para ilusionarme con un futuro. Estamos aquí para vivir el presente.
La escritura es un arma, y es más poderosa de lo que jamás podrá ser un puño.
domingo, 30 de octubre de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
'Y que la suerte esté siempre de vuestra parte'
-
Dicen que cada nueva mañana nos trae mil rosas; si pero ¿dónde están los pétalos de las rosas de ayer?
-
Llegó un momento en mi vida en que necesitaba alguien que me entendiera, alguien que dejara de decirme cosas como si las hubiera ensayado an...
-
Tú me has enseñado lo que es tener un amor correspondido, me has enseñado a ser feliz, a querer de verdad a alguien y poder demostrárselo si...

A mí también me gustaría jugar a ese juego, pero creo que lo más importante es tener a alguien con quien jugar. Besos!
ResponderEliminarMe ha fascinado tu entrada. Y yo, yo jugaría encantada :)
ResponderEliminar