De repente, abrió los ojos. Todo a su alrededor era de un color blanco puro, sin una sombra. Después de asimilar que estaba consciente intentó incorporarse, despacio por si le entraba algún mareo. Se quedó mirando al horizonte un rato, hasta que bajó las piernas de la cama y se paró ahí, sentado, pensado. Apoyó los codos en las piernas y se cogió la cabeza con las manos. Empezó a mirar a su alrededor ¿Dónde estaba? ¿Qué hacía allí? No se veía absolutamente nada, ni a nadie. Miraba hacia delante, nada. Miraba hacia los lados, nada. Miraba hacia atrás, tampoco.
Se levantó de la cama y comprobó que podía caminar, aunque no quiso empezar muy rápido por miedo a caerse. No sabía adónde dirigirse, todo era monótono. De repente, un agujero apareció en el suelo. Se puso de cuclillas y se inclinó para ver qué le mostraban.
Ahí estaban ellas, sus amores. Reconocía el sitio, era el hospital ¿Por qué correrán tanto? Llegaron a su habitación y se quedaron ahí, quietas. Una de ellas se dio la vuelta y se puso a correr, hasta que llegó a un rincón de las escaleras de caracol. Era un quinto piso, así que estaba prácticamente sola, y ella sabía que en ese lugar nadie iba a molestarla. Miraba cómo sus lágrimas caían por sus mejillas rojas. 'Siempre que llora se pone muy roja' pensó. Mientras la miraba, no podía creer que habían pasado tan deprisa los años. Hace nada era una niña con orejitas de soplillo que estaba aprendiendo a andar por el pasillo de casa. Y ahora ya se la puede considerar 'personita'. Una sonrisa apareció en su rostro, y se le escapaban alguna que otra lágrima. La ve levantarse, se seca las lágrimas y se dirige a la habitación con el único propósito de consolar a los que siguen llorando. En ese momento es cuando sabe que va a estar bien; sabe que ya no es esa niña que tenía miedo a la oscuridad y le despertaba cada noche porque tenía miedo de ir al baño sola; sabe que todos sus miedos los va a poder superar sola; sabe que su trabajo ha concluido, y que no podría haberlo hecho mejor.
La escritura es un arma, y es más poderosa de lo que jamás podrá ser un puño.
sábado, 8 de diciembre de 2012
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